1 de abril de 2013

Pascua en el pueblo

Por buen tiempo que haga en nuestro pueblo, hay ganas de cambiar de aires, así que nos hemos marchado al pueblo de nuestros yayos que no está muy lejos y parece que también se librará de la lluvia.
Lejos de disfrutar de una Semana de procesiones, pasos y penitentes, parece que ha sido la Semana Deportiva. No hemos parado de disfrutar de diversos deportes.


El primer día, nos hemos iniciado en la HIPICA con el primo Edu y su pony Rayo McQueen.












Al día siguiente, por primera vez, toda la familia hemos ido en fila india de BICIS por todo el pueblo: al frente mamá, luego Inés, detrás Eva y cerrando el grupo papá. Hemos tenido que parar varias veces los pocos coches que hemos encontrado, pero hemos llegado sanas y salvas a casa, eso sí, con agujetas hasta en las pestañas.


Para finalizar, hemos ido al polideportivo, y allí Paco, el profesor de BAGMINTON, nos ha dado material para jugar y nos ha enseñado las reglas básicas: darle a la pelota con plumas y no abrirle la cabeza al de enfrente. Pues ni una ni otra.









Comienzan las vacaciones de Pascua

Han empezado las larguísimas vacaciones de Pascua. Como en la tele dicen que el único sitio donde hará buen tiempo es en nuestro pueblo y alrededores, hemos decidido quedarnos por nuestra tierra.


Lo primero que hay que hacer al empezar unas vacaciones es levantarse tarde y remolonear todo lo que puedes y más.
El mejor sitio para pegar vueltas y vueltas abrazadas es la cama de papá y mamá, lo menos hemos dado 4 vueltas seguidas sin caernos.









Pero no todo puede ser diversión. Como ya somos personitas mayores con responsabilidades, tenemos que hacer los deberes que nos han mandado del colegio, ¡nuestros primeros deberes para casa!.

Por lo pronto nos han gustado bastante: colorear, repasar puntitos, pegar gomets... pan comido, no se de que se quejan tanto los mayores con lo de llevarse trabajo a casa.


26 de marzo de 2013

Princesas por una hora




El fin de semana pasado subimos al Centro Comercial con toda la ilusión de ir al cine, que nos gusta mucho, pero la peli era en 3D y nuestras narices todavía no soportan las gafotas que hay que ponerse, así que nos fuimos tristes y compungidas a la terraza a tomar el fresco cuando....¿qué ven nuestros pequeños ojos?¿un pedazo de castillo rosa donde te convierten en princesa?, y allí que pegamos nuestras narices a la puerta de la valla y dimos la lata hasta que mamá y papá resignados por no tener alternativa, nos dejaron entrar.






Tras la sesión de peluquería, maquillaje, manicura, pedicura y breves lecciones de pasarela, que sirvieron para bien poco por culpa de los dichosos tacones, este fue el resultado:

21 de marzo de 2013

Cumpleaños de mamá

Para el cumpleaños de mamá le hemos elegido un súper regalazo: un reproductor de discos de vinilo que no tenemos ni idea de lo que es, pero debe ser de otro siglo, porque escuchar música en esos platos negros inmensos no lo hemos visto ni en los dibujos animados más antiguos.

Luego nos hemos ido a comer con los yayos y el tío un arroz estupendo al borde del mar. La gente del restaurante se portó genial: regalito para mamá que le llevamos nosotras, super postre de chocolate para nosotras y paseíto entre las bambalinas del restaurante con la jefa.


Acabamos el día con las historias del yayo y haciendo las monas por debajo de la mesa.


Caperucita Roja

Este pasado domingo hemos ido por primera vez a un Teatro a ver ópera en la 'capi'.

Como empezar por Rigoletto o Madame Butterfly hubiera sido mucho rollo para nosotras, nos hemos iniciado con una versión infantil de Caperucita Roja.

Y allí que fuimos con nuestras amigas del cole a empaparnos de cultura y montar algo de jaleo. Desde luego que se notó que somos de pueblo: gritos, risas, tortas al suelo cuando se subían los asientos. Vamos, que nos hicimos notar.


Una vez dentro todo era como un cine, una gran imagen fija de un bosque y un montón de butacas, de echo Inés cuando empezó estuvo un rato gritando ¡¡¡eh, que no va la tele!!!.

Cuando acabó la función, nos pudimos hacer fotos con nuestros personajes favoritos: yo con la chica que cantaba con pajaritos en la boca que creo era Caperucita Roja e Inés con el cazador, el chico guapo de la obra, no sabe na la tía. Que se añadiera a la foto la abuelita de piernas peludas no le hizo mucha gracia.























Como estar desde las nueve sin pegar bocado se hacía insoportable para nuestras tripas, nos quedamos a comer cerca del teatro resultando ser todo un éxito, ya que nos acondicionaron un reservado para nosotros solitos donde pudimos hacer de las nuestras sin molestar a nadie mas que a nuestros sufridos padres.


No paramos ni un momento: trepamos por los sillones, jugamos a pillar, a las estatuas de sal y encima, entre risas y cachondeo, incluso comimos.










Y para finalizar el día, al llegar a nuestro pueblo nos fuimos a tomar unas copas y unas chuches para comentar los mejores momentos del día. Conclusión: esto hay que repetirlo.

14 de marzo de 2013

Cumpleaños de Gabriel

El cumple de Gabriel para nosotras es especial, porque es el único chico con el que llevamos juntos desde que eramos bebés y a pesar de que nos pegamos de vez en cuando, siempre volvemos a ser amigos. Por eso, Inés quiso hacerle una dedicatoria exclusiva a lo Marilyn Monroe. Como veréis, apenas hay diferencias en lo mal que cantan, pero Inés decidió disfrazarse de regalo en vez de ponerse un traje estupendo.


Y tras la dedicatoria, nos fuimos a su fiesta pirata. Lo pasamos genial pintándonos las caras, poniéndonos los gorros, luchando con las espadas y matándonos por la piñata, pero sobre todo, tirándonos por las rampas del barco pirata con nuestras mamás.


Los montones de comida y la supertarta pirata a juego con las cup cakes estuvieron geniales. A Eva se le salían los ojos de las órbitas.











Al final de la comilona, tocaba piñata de Jake y los Piratas. La pobre de la mamá de Gabriel casi no daba a basto para repartir cintas, un poco más y la tiramos al suelo.








Y aquí toda la tripulación de chicas piratas preparando el abordaje del barco.










Lo dicho, las madres empezaron primero haciéndose las remolonas pero al final acabamos sacándolas a la fuerza.
Son como niñas.

3 de marzo de 2013

Nieve

Por primera vez en nuestra vida, hemos visto la nieve en vivo y en directo, y es que, que nieve por aquí es bastante raro así que había que aprovechar la ocasión.
Rápidamente, nos movilizamos: papá a comprar botas de nieve y mamá a comprar el picnic para pasar la mañana del sábado y....¡en marcha a la sierra!

Al principio nos pusimos nerviosas porque no veíamos ni un copo de nieve, pero por fin la encontramos y a montones. Tuvimos que aparcar lejos de la zona de merienda porque el coche ya patinaba, con lo cual nos tocó caminar casi un kilómetro cuesta arriba, pero las ganas lo superaron todo y sacamos fuerzas de donde no teníamos.
Una de nuestras misiones era hacer un muñeco de nieve como lo hemos visto cientos de veces en los dibujos, pero las manos ya estaban muy frías de tirarnos tantas bolas por el camino, así que nos aprovechamos de uno que ya había hecho y lo customizamos un poco, a la niña mayor que lo había hecho no le gustó mucho la idea.
Además de haber mucha nieve, también estaba llenos de niños y perros enormes, algunos más altos que nosotras que daban bastante miedo. La media de altura de los seres vivos que había por allí debía rondar el metro.
Cuando llegamos a la fuente estábamos muertecitas de hambre, no tardamos ni 15 minutos en sacar y devorar todo lo que llevábamos. Los pobres perros que venían a pillar las sobras, se volvieron de vacío.


Y como a morro no nos gana nadie, pusimos nuestras caras de angelitos y les pedimos a otra familia sus trineos, aprovechando que estaban huerfanitos. 
Papá nos metió demasiada velocidad y pasamos algo de miedo. Como los gritos de Eva podían causar una alud y papá se había cargado la cuerda que lo remolcaba, sólo nos dimos un par de vueltas.