Este pasado domingo hemos ido por primera vez a un Teatro a ver ópera en la 'capi'.Como empezar por Rigoletto o Madame Butterfly hubiera sido mucho rollo para nosotras, nos hemos iniciado con una versión infantil de Caperucita Roja.
Y allí que fuimos con nuestras amigas del cole a empaparnos de cultura y montar algo de jaleo. Desde luego que se notó que somos de pueblo: gritos, risas, tortas al suelo cuando se subían los asientos. Vamos, que nos hicimos notar.

Una vez dentro todo era como un cine, una gran imagen fija de un bosque y un montón de butacas, de echo Inés cuando empezó estuvo un rato gritando ¡¡¡eh, que no va la tele!!!.
Cuando acabó la función, nos pudimos hacer fotos con nuestros personajes favoritos: yo con la chica que cantaba con pajaritos en la boca que creo era Caperucita Roja e Inés con el cazador, el chico guapo de la obra, no sabe na la tía. Que se añadiera a la foto la abuelita de piernas peludas no le hizo mucha gracia.


Como estar desde las nueve sin pegar bocado se hacía insoportable para nuestras tripas, nos quedamos a comer cerca del teatro resultando ser todo un éxito, ya que nos acondicionaron un reservado para nosotros solitos donde pudimos hacer de las nuestras sin molestar a nadie mas que a nuestros sufridos padres.
No paramos ni un momento: trepamos por los sillones, jugamos a pillar, a las estatuas de sal y encima, entre risas y cachondeo, incluso comimos.
Y para finalizar el día, al llegar a nuestro pueblo nos fuimos a tomar unas copas y unas chuches para comentar los mejores momentos del día. Conclusión: esto hay que repetirlo.



No hay comentarios:
Publicar un comentario