3 de marzo de 2013

Nieve

Por primera vez en nuestra vida, hemos visto la nieve en vivo y en directo, y es que, que nieve por aquí es bastante raro así que había que aprovechar la ocasión.
Rápidamente, nos movilizamos: papá a comprar botas de nieve y mamá a comprar el picnic para pasar la mañana del sábado y....¡en marcha a la sierra!

Al principio nos pusimos nerviosas porque no veíamos ni un copo de nieve, pero por fin la encontramos y a montones. Tuvimos que aparcar lejos de la zona de merienda porque el coche ya patinaba, con lo cual nos tocó caminar casi un kilómetro cuesta arriba, pero las ganas lo superaron todo y sacamos fuerzas de donde no teníamos.
Una de nuestras misiones era hacer un muñeco de nieve como lo hemos visto cientos de veces en los dibujos, pero las manos ya estaban muy frías de tirarnos tantas bolas por el camino, así que nos aprovechamos de uno que ya había hecho y lo customizamos un poco, a la niña mayor que lo había hecho no le gustó mucho la idea.
Además de haber mucha nieve, también estaba llenos de niños y perros enormes, algunos más altos que nosotras que daban bastante miedo. La media de altura de los seres vivos que había por allí debía rondar el metro.
Cuando llegamos a la fuente estábamos muertecitas de hambre, no tardamos ni 15 minutos en sacar y devorar todo lo que llevábamos. Los pobres perros que venían a pillar las sobras, se volvieron de vacío.


Y como a morro no nos gana nadie, pusimos nuestras caras de angelitos y les pedimos a otra familia sus trineos, aprovechando que estaban huerfanitos. 
Papá nos metió demasiada velocidad y pasamos algo de miedo. Como los gritos de Eva podían causar una alud y papá se había cargado la cuerda que lo remolcaba, sólo nos dimos un par de vueltas. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario