Y tras la dedicatoria, nos fuimos a su fiesta pirata. Lo pasamos genial pintándonos las caras, poniéndonos los gorros, luchando con las espadas y matándonos por la piñata, pero sobre todo, tirándonos por las rampas del barco pirata con nuestras mamás.
Los montones de comida y la supertarta pirata a juego con las cup cakes estuvieron geniales. A Eva se le salían los ojos de las órbitas.
Al final de la comilona, tocaba piñata de Jake y los Piratas. La pobre de la mamá de Gabriel casi no daba a basto para repartir cintas, un poco más y la tiramos al suelo.
Y aquí toda la tripulación de chicas piratas preparando el abordaje del barco.
Lo dicho, las madres empezaron primero haciéndose las remolonas pero al final acabamos sacándolas a la fuerza.
Son como niñas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario