Este año nuestra visita a Terra Mítica ha sido un poco desconcertante, no sólo por el mogollón de gente sino porque todo ha cambiado bastante respecto al año pasado, y eso en nosotras que nos despistamos hasta en un loft, pues es bastante agobiante.
Lo primero fue subir al barco que hace un recorrido por todo para orientarnos un poco de las novedades.
Luego fuimos a refrescarnos al agua, que con la que caía no nos quedaban más de 5 minutos de mantenernos en pie. Esta fue una de las novedades que agradecimos, el problema es que unas cincuenta personas más pensaron lo mismo al mismo tiempo.
Una vez ya fresquitas, nos metimos ya en las atracciones de riesgo. Me temblaban las piernas, pero saltar de la canoa era peor, así que me tiré todo el viaje gritando. Tuve suerte de que no me trague ninguna de las libélulas que revoloteaban por allí
Finalizamos en la zona infantil subiendo con mamá a la noria. La pobre tenía una pinta de aburrirse como una ostra...




No hay comentarios:
Publicar un comentario