26 de agosto de 2011

Vacaciones de Piedra

Hemos estado de vacaciones en el Monasterio de Piedra, y aunque suene a viaje de IMSERSO, lo cierto es que nos hemos quedado de piedra con todo lo que hemos visto.

La cosa no empezó bien, porque el hotel era un antiguo monasterio lleno de carteles de "Guarden silencio" y eso con nosotras sería difícil de cumplir.
Los largos pasillos llenos de cuadros con monjes con cara de irte a confesar de un momento a otro tampoco ayudaban, pero todo iba a cambiar...

Empezamos por un reconocimiento a la habitación, especialmente las camas, de las que Eva es experta en poner 'a punto'. Increíble, ¡los colchones eran de muelles! y no veáis cómo disfrutamos saltando en ellos.



Luego, tras soltar las maletas en la habitación, empezamos a reconocer los alrededores y ¡sorpresa! había una superpiscina en medio del bosque, así que nos pusimos manguitos y bañador y nos lanzamos como locas al agua.



Pero ahí no acabó la cosa, una vez nos cambiamos la ropa y salimos a seguir inspeccionando nos encontramos ¡un parque de juegos! y además sin casi peques con los que pelearse por subir.









¡Buff, que agotamiento!, en un mismo día: viaje, saltos en colchón, piscina, parque y carreras, no se si sobreviviremos 4 días más.




Mejor nos vamos ya a cenar al restaurante un platazo de hipopótamo o tiburón, que seguro que con tanta agua habrá muchos por aquí.








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