12 de enero de 2013

Día de Reyes



El día de Reyes no podía empezar de otra manera: yendo a por el Roscón y dándonos un banquete de reyes. Eva no paró hasta que empezó a tirar trufa por las orejas.

No nos tocó ni la figurita ni el haba, y casi mejor, porque con las ganas con las que nos lo comimos seguro que nos las hubiéramos tragado como un pavo.


Y luego, a casa de Manolo y Ade a ver qué nos habían dejado los Reyes Magos en su casa. De allí salimos con todo puesto, nuestros cuentos debajo del brazo y nuestras chanclas rosa para la piscina puestas encima de los leotardos, vamos, la mar de discretitas que íbamos por medio del pueblo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario