2 de noviembre de 2013

Cumple de papá

No recordamos un cumpleaños más improvisado que éste, y es que con tantas cosas que hacer y esta vida social tan intensa, no ha habido manera de preparar algo decente para papá.
Afortunadamente tenemos a mamá, que es bastante despistada pero gran improvisadora y al final, siempre nos acaba saliendo todo bien.
Lo primero fue hacer una tarjeta de felicitación.
Eva optó por hacer un retrato de papá en bici y yo por un gran pastel de cumpleaños lleno de toda la purpurina que encontré por casa.
Aunque mamá nos intente engañar diciendo que reciclamos para proteger el planeta, sabemos que era porque no tenía nada comprado, pero nos dio igual.
Luego pegamos algunos globos por la casa, una cinta de Feliz Cumpleaños de cuando hicimos 3 años y una vela de cuando hicimos 2.
Al menos mami sí que tenía su regalo comprado de unos días antes. El embalaje fue un poco churro porque Inés se empeñó en llenarlo de celo, tanto que papá tuvo que romper por completo el papel para abrirlo.
La verdad es que con qué poco se conforman los padres, con un felicidades, un beso y un abrazo ya son felices. Espero que no piensen lo mismo con nosotras porque los cariñitos están muy bien, pero las bicis nuevas también.
Al pobre de papá, como le tiramos de casa más de una hora, le dio tiempo a comprar una tarta y todo. Vamos, que al final tuvimos de todo: casa decorada, regalo, felicitación y tarta, y todo en una hora, somos unas máquinas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario