Se preveía que la secadora no iba a durar mucho, la pobre ha pasado los últimos 3 años trabajando más que un becario. Así que, tras venir el técnico y expedir su certificado de defunción, hemos ido a buscar otra nueva.
Allí hemos seleccionado rápidamente su heredera y luego hemos decidido ir a la sección de teles y ordenadores que son las que más nos gustan. Eva sigue empeñada en las teles 3D a pesar de que su nariz no es capaz de aguantar las gafotas que hay que ponerse. Una vez convencida, nos hemos ido a ver al técnico de Apple para que nos invitara a un refresco, pero finalmente la barra con taburetes sólo estaba para informar y nada más, joooo.
Al final nos hemos vuelto a casa con sólo un papel de entrega de secadora y un pequeño radiador, eso sí, antes hemos posado con la tele de nuestros sueños, ¡guau!



No hay comentarios:
Publicar un comentario