4 de febrero de 2011

Supergalleta

Ayer hicimos en clase la galleta de San Blai, que venía a ser del tamaño y forma de la cabeza de Inés.
Aunque el proceso lo hicimos todos, hay que reconocer que Inés resultó ser una gran batidora de huevos y yo una gran amasadora y machacadora, somos el quipo perfecto.



Digo yo que el santo ese tendría buena dentadura porque buena estaba, pero más dura que una piedra, eso sí, mamá y papá disimularon y se comieron nuestros restos sin rechistar, ellos si que son unos santos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario