Hoy tocaba pintar la entrada de la casa, que con tanto ir y venir de nuestras bicicletas, lanzamientos de juguetes varios y ataques grafiteros, estaba la pobre que daba pena. Por una vez, y sin que sirva de precedente, nos han dejado pintar y guarrear la pared a nuestro gusto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario