Ayer hicimos nuestra primera visita al doctor de los dientes y la verdad es que nos ha sabido a poco ya que estamos acostumbradas al protocolo de la pediatra: quitarte la ropa, chequearte de arriba a abajo, llevarte de vez en cuando algún pinchazo, pues na de na, sólo abrir la boca y ya. Encima no nos ha dejado el mando de mover el sillón espacial, jo.
Nos ha prescrito lavarnos mejor los dientes, no comernos la pasta y a Inés definitivamente se le ha acabado lo de dormir con el chupete, aunque yo se que tiene uno escondido debajo del colchón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario