Hoy hemos celebrado el cumple de la yaya Lali en el Molí de Xirles y, como no podía ser de otra manera, nos hemos preparado a conciencia para la ocasión: peluquería, manicura, vestidito y complementos de princesitas, ¡hasta Inés se ha dejado poner pendientes!.
El sitio era genial con árboles, pajaritos, mariposas y un montón de piedras para tirar al riachuelo que pasa por al lado, por poco acabamos en remojo. Inés a intentado convertir a una ranita del río en príncipe dando varazos mágicos en el agua pero no ha resultado, supongo que el hecho de que la rana fuera una piedra ha influido algo, y la verdad es que tal y como andan las monarquías, mejor que se quede con la rana-piedra.
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