Sólo nos han hecho falta un par de clases con mamá para soltarnos a nadar en la piscina, eso sí, con manguitos por si acaso. Inés ha cogido ventaja, creo que fruto del flotador natural que lleva desde que nació, yo por mi parte como no callo ni bajo el agua llamando a mamá, pues trago agua a manta, pero también hago mis minilargos cuando me concentro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario