
¡Ya tenemos mesa donde jugar! y es que tener los juguetes pequeños tirados por el suelo nos ha costado más de un traspiés que ha acabado con nuestros huesitos en el suelo y llorando a moco tendido con una pieza de Lego tatuada en la planta del pie.
Además ahora podemos ampliar nuestros juegos y hacernos unas partiditas de Baby Poker o de Peque Dominó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario