
Se veía venir, tanto ir mamá al médico sólo podía llevar a que nos largaran un ratito a dar guerra a otro lado. Así que hoy hemos empezado en la guardería, al principio bien, éramos la atracción del lugar, todos los niños y niñas pendientes de nosotras. Luego nos han llevado a una sala especial para los más peques y yo bien, como siempre: jugar, comer y dormir, nada nuevo. Eva ha berreado a gusto porque quería estar con mamá, pero cuando le han dado de comer ya se le ha olvidado, ¡que zampona!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario