Madreeee, que frío hace y no hay casi gente. Vamos hacia la luz a ver si nos calentamos un poco.
Lo primero que hicimos fue ir a ver el Belén, que la verdad no es tan práctico como el nuestro de Playmobil, pero resulta bastante más real. Por cierto, ¿a quién se lo ocurrió meter en medio esa hoja de palmera tapando al niño Jesús?.
Según Eva, en el Belén están los Reyes Magos, José, el niño Jesús y María Abradelo. ¡Que daño ha hecho esta mujer a la infancia!, habrá que llevarla unos días a clase de religión para que se aclare.
¡Qué problema!, mi hermana Inés tiene ganas de hacer pis y no hay ni un sólo árbol que no tenga cables y luces, y ella es como los perros, si no hay árbol pasa. Al final la convencimos para soltar el chorro detrás de una papelera y nos evitamos un cortocircuito que dejara a oscuras toda la plaza.
¡Yupi!, han venido los yayos. Nos vamos directas a las atracciones de feria a que nos inviten. Con estas caritas de ositos no se podrán resistir.
En la feria sólo estaban en marcha dos atracciones casi iguales, así que nos subimos un poco resignadas y enfadadas porque no estaba abierta la pista de hielo. Afortunadamente, vimos a nuestra amiga Laura que andaba por allí con su familia y nos subimos juntas al autobús y lo pasamos bomba.
Para acabar, no hay nada como un chocolate con churros bien calentito. Mmmmmm.



No hay comentarios:
Publicar un comentario