
Estaba yo tan agustito bañándome entre cascadas de agua cristalina bajo una leve lluvia de verano cuando ¡glup!, estoy en mi cama durmiendo la siesta y la cascada ha salido de mi interior. Ale, a llamar a mamá a grito pelao para que me me limpie y cambie, eso sí, a mí luego me ha tocado secar.
Eso pasa por dejarme dormir la siesta 3 horas cuando ya saben que mis compuertas están programadas para un máximo de 2 horas, luego, no respondo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario