Tras recorrer todo el pueblo y parte de los alrededores buscando el sitio, llegamos por fin al auditorio.
¡Qué alegría ver a los compis al llegar!, estuvimos esperando ansiosos subir al escenario a por el premio apelotonados como boquerones en lata, pero no importó porque así los achuchones de las maestras eran más fuertes.
Y por fin llegó el momento, subimos todos al escenario, con el resto de ganadores de otras categorías y luego salimos al patio a ponernos ciegos de patatas, coques y salchichón. No faltaron los típicos lanzamientos de gravilla.
Estuvo genial esto de los premios!,,,
ResponderEliminarCreo que tenían que habernos dado el premio de "comedoras de tortilla"
El próximo evento se pensaran lo de dejar comida a nuestro alcance....