

Nuestro primer día de clases de masajes para bebés. Al principio bien, hemos conocido a más bebés de nuestra edad, luego Inés ha empezado a berrear y ha convertido la clase de relajación en una clase de estrés, al final todos llorando. Si es que no podemos salir de casa.
esta muy bien esto del blog, asi me entero desde la distancia
ResponderEliminardesde luego vaya peques.... les haces masajes y encima se ponen a llorar